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Pandemia Covid19 ¿estrés postraumático o resiliencia?

Testimonio de una enfermera del hospital de Cruces, Barakaldo. «Voy nerviosa a trabajar, estar tantas horas con el EPI (equipo de protección individual) me agobia, me entran sudores, calores, estar en ese estado de alarma continuo es insoportable, tocas cualquier cosa y no paras de limpiarte una y otra vez, llego del trabajo agotada y sin ganas de hablar con mi marido e hijos. Me siento infectada y cuando llego a casa tengo que quitarme la ropa en la entrada, la meto en una bolsa y me voy a la ducha. Incluso una hora después de haberme duchado y limpiado la ropa sigo sintiéndome así. No duermo o si lo consigo me despierto muchas veces, mi mente no descansa, me vienen imágenes de los pacientes, del hospital en blanco y negro, tengo pesadillas con situaciones en las que no podemos ayudar a los pacientes, en que mueren de repente sin explicación alguna, y yo me quedo allí sin poder respirar y me desmayo. No quiero ir a trabajar, yo no soy una heroína, sólo hago mi trabajo, antes siempre iba contenta y ahora tengo miedo y lo odio. Tenemos muy buena relación entre las compañeras pero ahora, cuando alguien escribe por el chat ya me entra ansiedad y no puedo respirar. Vivo con miedo y ansiedad todo el día. Se me ha metido dentro»

La palabra griega trauma significa herida. Según la RAE, el trauma es una lesión duradera producida por un agente mecánico, generalmente externo, un choque emocional que produce un daño duradero en el inconsciente y una emoción o impresión negativa, fuerte y duradera. Estas son sus tres acepciones. También se define como «ruptura del vínculo con el mundo».

Freud decía que «cada uno sabe que tiene que morir, pero nadie lo cree verdaderamente, el traumatismo llevaría a la mente la idea (o una imagen mental) de que esto puede suceder»

Muchas de las personas que han vivido una situación traumática viven ese momento como una fractura en su historia personal, como un antes y un después. Suelen decir «no somos ni volveremos a ser nunca los mismos». En la situación que vivimos actualmente (confinamiento por pandemia del coronavirus) es más que posible que una parte de la población vaya a sufrir estrés postraumático.Veamos esto que quiere decir…

Tanto los profesionales (sobre todo sanitarios pero no exclusivamente) que se han enfrentado y se enfrentan día tras día a situaciones terribles con infectados por la covid19 «nunca hemos visto algo así» como los seres queridos de personas que han fallecido y no han podido siquiera despedirse «aún no me lo creo» tienen bastantes posibilidades.

Algunos profesionales han estado «en pie de guerra», exactamente igual que  los soldados en la guerra o los trabajadores en una catástrofe natural. En 1963 M.Khan habló del «trauma acumulativo» describiéndolo como acontecimientos en apariencia no traumáticos que podían generar efectos patógenos por acción repetida y estresante. Los terremotos, accidentes, ataques terroristas son sucesos episódicos, sin embargo la amenaza del coronavirus permanece en el tiempo, se acumula. Por mucho que queramos, no tenemos forma de estar a salvo del todo.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno por estrés postraumático?

«El TEPT (trastorno por estrés postraumático) puede aparecer después de la exposición continua a acontecimientos estresantes que comportan una gravedad objetiva extrema, con amenaza para la vida o la integridad física propia o de los demás»

 

El DMS-V (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) mantiene que los síntomas de intrusión del TEPT son los sueños y recuerdos angustiosos recurrentes (flashbacks) con malestar psicológico intenso al exponerse a factores internos o externos que se parecen al suceso traumático, reacciones fisiológicas intensas en los que el contenido está relacionado con el suceso traumático. Alteraciones cognitiva y del estado de ánimo que se ponen de manifiesto con incapacidad persistente de experimentar emociones positivas y/o de recordar un aspecto importante del suceso traumático, creencias negativas exageradas sobre uno mismo, los demás o el mundo «el mundo es muy peligroso», «estoy mal», «no puedo confiar en nadie», percepción distorsionada persistente que hace que la persona se acuse a sí misma o a los demás, estado emocional negativo persistente, sentimiento de desapego de los demás, disminución significativa del interés por actividades importantes. Alteración importante de la alerta y reactividad asociada: comportamiento irritable, arrebatos de ira (agresión verbal o física contra objetos o personas) y/o imprudente o autodestructivo, hipervigilancia, problemas de concentración, respuesta de sobresalto exagerada y/o alteraciones del sueño. La persona se esfuerza de forma voluntaria en evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones que del modo que sea le reconduzcan a la experiencia traumática.

Según la investigación empírico-experimental de G.Nardone et cols. las tres reacciones principales llevadas a cabo por las personas que sufren TETP son el intento de controlar los propios pensamientos y anular la experiencia traumática, la evitación de todas las situaciones asociadas al trauma y la solicitud de ayuda de apoyo y quejas.

Tratamiento Prevención del TEPT

Lo indicado en estos casos es intervenir cuanto antes para prevenir males mayores futuros. La terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma durante el primer mes tras el acontecimiento traumático en adultos que han estado expuestos es el tratamiento de elección. Es decir, terapia de procesamiento cognitivo, exposición narrativa o exposición prolongada. Desde la terapia breve estratégica la novela del trauma es la forma más eficiente y eficaz de tratarlo.

Es importante dejar claro que vivir experiencias traumáticas no es determinante para sufrir trastorno por estrés postraumático, de hecho muchas veces sucede todo lo contrario, aumenta la capacidad de resiliencia. Ésta es la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos (RAE).

¿Qué dicen las investigaciones al respecto? ¿Hay esperanza?

Las investigaciones sobre experiencias traumáticas indican que a nivel general, la población se sentirá mejor después de esta situación de pandemia de coronavirus. Se verán más capaces de relacionarse con otras personas, tendrán más sensación de pertenecer a la sociedad, se verán más capaces de expresar cariño y cuidar a otras personas. Es decir, la lectura y aprendizaje de esta experiencia será «enriquecedora». Además del tipo de situaciones a las que nos enfrentemos, también hay tener en cuenta la importancia de la gestión de las mismas. Se sabe que pensar de una forma más constructiva genera sensación de control sobre la situación y por tanto menor malestar psicológico.

Respondernos a ¿qué puedo hacer al respecto? ¿cómo puedo ayudar a mis familiares? ¿cómo puedo ver esta situación de una manera que me libere del sufrimiento? Centrarnos en las posibles soluciones y no tanto en el problema nos da sensación de crecimiento personal. Por el contrario hacerlo en los porqués, en el problema, en las razones que han llevado a que esto suceda predice síntomas de ansiedad. Quienes han vivido o están viviendo duelos complicados, experiencias traumáticas a nivel laboral, pérdidas de trabajo, etc tendrán más difícil salir victoriosos de esta situación. En la pandemia Covid19 del 2020 habrá crecimiento personal y también mucho sufrimiento…